Malagueño, del barrio de la Victoria, ya desde muy pequeño me llamaba la atención la tecnología y las oportunidades que ésta nos podía ofrecer para mejorar nuestro día a día.

Con el paso del tiempo observaba el rapidísimo desarrollo de  ésta con un cierto pavor pues  lo único que veía era como cada vez más la tecnología se convirtió en una herramienta para idiotizarnos, tenernos entretenidos y controlados, donde la gente veía una cámara super chula con la cuál seríamos capaces de mostrarnos a gente en la otra parte del mundo, yo veía un ataque frontal a nuestra intimidad personal e íntima dándose la posibilidad de que cualquiera pudiera vernos en nuestro cuarto sin que nosotros fuésemos conscientes,el paso del tiempo me dio la razón,  jamas tuve una WebCam.

Decidí estudiar un Grado de informática de prisa y corriendo ya que en el centro en el que estudié orientación a la hora de ayudarnos no fue muy buena, más tarde descubrí que no era mi problema sino del centro, que era un problema genérico. El motivo principal de estudiar un grado de informática fué principalmente porque me pareció práctico para encontrar trabajo y efectivamente dí en la diana, pues nada más acabar mis estudios empecé a trabajar como administrador de sistemas hasta el día de hoy.

Cuanto más trabajaba, cuanto más estudiaba, más descubría con pesar que la tecnología seguía siendo esa herramienta que atacaba de manera directa la privacidad de la gente, también se convirtió en un arma letal contra el individuo, si no estabas presente en la red te costaba hasta encontrar trabajo.

Conocer Blockchain significó un nuevo impulso que me  llevó de nuevo a la admiración del desarrollo tecnológico, pues cuando estaba todo perdido surgió esta tecnología capaz de hacernos la vida más fácil, conservando nuestra intimidad y protegiendo al individuo frente a los colectivos idiotizados y los gobiernos sedientos de control de la vida de sus ciudadanos.

¡Gracias Bitcoin!.